El bokeh es un efecto relativamente impredecible, pero que gusta a todo el mundo. Como ya os hemos explicado en otras ocasiones, su nombre procede de la palabra japonesa boke, que significa desenfoque o neblina. En fotografía el término bokeh, pronunciado boqué, se aplica a las zonas desenfocadas de una imagen y se usa para darle un cierto aspecto onírico a las fotografías. Funciona especialmente bien en retratos, pero también en fotografías de naturaleza. ¿Qué hay que saber para obtener un buen bokeh? Desde APN nos cuentan algunas cosas que necesitamos tener en cuenta para aprender a controlarlo.
Lo primero de todo es usar aperturas amplias. Cuanto más amplia sea la apertura utilizada, mejor bokeh obtendrás. Eso quiere decir que los objetivos que te permitan usar aperturas de f/1.2, f/1.4, f/2.0 o f/2.8 son los ideales para lograr este efecto. Normalmente estas aperturas las puedes conseguir con objetivos prime, objetivos de focal fija, tanto actuales como antiguos. Recuerda que cuanto mayor es la apertura, menor es la profundidad de campo, es decir, la zona de la imagen que aparece enfocada. Así, cuanto más abras el diafragma, más posibilidades hay de que obtengas el efecto buscado.
En la línea del consejo anterior, experimenta también con distancias focales largas. En este tipo de distancias obtendremos un fondo significativamente más desenfocado que en distancias cortas. Por ese motivo hay muchos fotógrafos que recomiendan usar teleobjetivos para realizar retratos. Bueno, por eso y por el temas de las distorsiones que generan las distancias focales cortas, como vimos recientemente.
Además, ten en cuenta que el efecto bokeh está inversamente relacionado con la distancia entre el sujeto y el fondo. En realidad seguimos dándole vueltas al mismo tema: la profundidad de campo. Cuanto mayor sea la distancia entre el sujeto y el fondo, más desenfocado estará este último. No sólo hay que tener en cuenta cuál es la distancia entre el sujeto y el fondo de la imagen, sino también entre la cámara y el sujeto. Cuanto más cerca de ti esté el sujeto, menor será la profundidad de campo y, por tanto, tendremos una mayor zona desenfocada. En cualquier caso, recuerda que tampoco buscamos un fondo completamente desenfocado, sino algo intermedio. Por eso muchas veces tendrás que echar mano del siempre útil sistema de prueba y error.
También debemos tener en cuenta que hay elementos que facilitan la aparición de ese bokeh deseado, como fuentes de luz en el fondo. La propia construcción del objetivo que utilicemos también es importante para obtener bonitos efectos de desenfoque. En este sentido, yo he tenido grandes experiencias con objetivos antiguos manuales. Os invitamos a probar y a compartir con nosotros vuestros ejemplos de fotografías bokeh y vuestras propias técnicas para obtenerlo.
Más info | apnphotographyschool.com
via Fotografia.com http://www.fotografia.com/blog/2012/08/13/como-conseguir-un-bonito-efecto-bokeh/
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